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viernes, 10 de agosto de 2012

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA EXPULSIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DEL POLO?



“AHORA ES EL MOMENTO” no puede menos que rechazar por improcedente la decisión tomada por el Comité Ejecutivo del PDA. Nos parece que la expulsión del PC no tiene otra causa diferente a la que desde hace años ha venido dando al traste con la unidad de la izquierda colombiana: la antropofagia política, fenómeno motivado por el dogmatismo de algunos líderes y alimentado desde la extrema derecha, que en su papel de "carbonero mayor" sabe cual o cuales cuerdas tocar en el momento en que presienten el peligro que supone la aparición de coyunturas que puedan aupar el desarrollo de la izquierda.

En la interpretación que le hemos venido dando a las crisis por las que ha pasado el PDA en el último año, y que determinaron la debacle en las elecciones presidenciales y luego la deserción de algunos congresistas, hemos anotado que el partido no se ha fijado claramente los objetivos y esto hace que debates que deben reservarse para otro momento histórico se adelanten abortando los esfuerzos por conseguir la unidad de la izquierda. 

Expulsar a los compañeros del PC, señalando doble militancia es una mentira fundada en la doble moral. Si la doble militancia fuera delito causal de purga, el PC, el MOIR, la ANAPO, etc, simplemente no hubieran podido ingresar nunca al POLO. Todos sabemos, y además el MOIR no lo esconde y por el contrario lo proclama a través de su página web, que: “El MOIR es un partido político de la clase obrera....”. Entonces nos preguntamos: cómo un partido político puede ser miembro de otro partido político sin ser sus militantes acusados y condenados de doble militancia y otro no?

Simple respuesta, al PC se le castiga el no respetar la posición provocadora del gobierno, que ahora y siempre, ha venido criminalizando y judicializando a los movimientos sociales, como lo hace actualmente con el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica. Este movimiento, en su declaración política, se caracteriza como un: “….Movimiento político y social ….”. Por lo tanto es posible que un partido político apoye a un movimiento social , sin que haya doble militancia.

Generalmente los partidos políticos acostumbran a acompañar a los movimientos políticos que tienen identidad política con ellos. Esta es la razón por la que el POLO siempre ha estado haciendo acompañamiento a movimientos sociales, que arropados como organizaciones sindicales, indígenas, campesinas, etc., son movimientos políticos. Y es por esta misma razón que partidos de derecha apoyan movimientos de derecha que si bien son considerados como movimientos criminales (como en el caso de las AUCC), son también, movimientos políticos.

Consideramos que la expulsión de los compañeros debe ser reversada y aprovechar el próximo congreso ideológico para definir de una vez por todas el futuro del POLO. Para nosotros el partido debe definir su propia identidad y trazarse objetivos a corto y mediano plazo. Objetivos que busquen democratizar al país, legalizar la protesta social, garantizar la vida de los luchadores sociales, es decir llegar en este tren llamado POLO hasta la próxima estación, allí se bajaran algunos y se subirán otros ya que es claro que no todos llegaremos hasta el objetivo final que solo será el señalado por el pueblo y no por el dogma de los teóricos que visualizan el futuro a través de sus retinas ideológicas. 

Cada día tiene su afán y hay debates que no nos interesan porque no se corresponden con el objetivo político del momento. Frente a la guerra, por ejemplo, nos interesa que ésta se acabe, no nos importa si se humaniza o no, ya que la sola propuesta, de humanizarla, equivale a conformarnos con que la misma continúe desangrando al país. Tampoco creemos que deba desgastarnos la discusión del problema de la utilización de todas las formas de lucha, quienes estamos en el PDA ya hemos elegido la forma democrática, si el gobierno continua escogiendo la lucha armada como la forma de acallar la protesta social, nuestro deber será el de exigirle, a el y a las demás partes en conflicto, que se sienten a negociar y que acaben con esta pesadilla que lleva ya casi 100 años.

No queremos ni siquiera imaginar que esta desafortunada decisión del Comité Ejecutivo, pase por el compromiso ideológico de una izquierda ligth (o una derecha vergonzante, que para el caso es lo mismo), que desea congraciarse con las políticas de las elites que ostentan el poder o bien con el deseo de eliminar oponentes frente a la búsqueda de la candidatura presidencial para el 2014, o bien disminuir la fuerza de los posibles adversarios. Si estas fueran las razones del exabrupto sería mejor decir: apague y vámonos.

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